CHI

 
 
 

Técnica video HD + Película super 8

Duración 3:01 min.

 

Chi: la energía como intercambio vital

 

El concepto de energía para la cultura china

El concepto de Chi, eje central de la milenaria cultura china y piedra fundamental del taoísmo, da cuenta de la profunda interacción entre energía y materia como parte de un todo que se realimenta incesantemente a partir de opuestos complementarios y que inspiró a los sabios de la antigüedad a remontar el camino de la inmortalidad. Cielo y tierra, yin y yang, materia y energía: el Chi es el aliento y el producto de la interacción de esos opuestos que se regeneran en una expansión infinita del impulso vital.

Para la antigua tradición taoísta el concepto de energía está asignado al vocablo CHI 氣, que suele ser traducido al castellano como energía o aliento vital, pero que en chino mandarín tiene distintas acepciones como aire, nube, gas; incluso suele relacionarse con la palabra espíritu. Al ideograma CHI lo constituyen dos partes fundamentales. En la parte superior observamos el trazo 气 (qì), que representa las nubes, el vapor del cielo, lo etéreo —hablando en términos taoístas, el Yang. Podríamos decir que es en esta primera parte que queda expresado el sentido de ENERGIA dentro del carácter. La parte inferior la constituye el carácter 米 (mĭ), que literalmente significa arroz y que gráficamente simboliza las ocho direcciones en las que la energía se expande simultáneamente (arriba, abajo, adelante, atrás, izquierda, derecha, adentro y afuera). Es a través de la imagen del arroz que se representa al alimento, a aquello que proviene de la tierra: el Yin. Al mismo tiempo, esa idea de alimento representa la presencia de la MATERIA dentro del concepto de CHI. Lo cual nos muestra cómo para la antigua tradición taoísta pensar en la energía no puede estar desligado del pensar en la materia, pues en la una yace la raíz y la potencia de la otra. Dentro de la tradición taoísta tenemos varios ejemplos donde se observa la presencia de una dualidad complementaria: el yin yang, la tierra y el cielo, la respiración y la alimentación, el agua y el viento, el cuerpo y la mente.

 
 
 
 
Katya Mora